A pocos días de iniciar las negociaciones para el segundo trimestre del año, la Federación de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) advirtió sobre la urgencia de contar con paritarias sin limitaciones. El secretario general Armando Cavalieri criticó la “falta de libertad” en las discusiones salariales, al considerar que el Gobierno termina fijando el valor del sueldo y no permite acuerdos realmente ajustados a la inflación.
El gremio firmó en enero un aumento global del 5,1% para el primer trimestre, distribuido en tres cuotas de 1,7% cada una. Sin embargo, con una inflación acumulada de 8,3% en ese período, los trabajadores registraron una caída real del 3,2% en su poder de compra. Para los meses de abril, mayo y junio, FAECYS reclama una oferta que compense tanto la pérdida previa como el alza prevista de más del 10%.
“Cuando los precios de la canasta básica se ajustan día a día, no alcanzan los salarios en pesos; los comercios remarcan precios todos los días”, advirtió Cavalieri, quien cuenta con cinco décadas de experiencia en paritarias. El dirigente también remarcó la influencia de los acuerdos entre el Gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI), y advirtió que la pauta salarial definirá en buena medida el ánimo social en un año electoral.
Las conversaciones ya han comenzado con cámaras empresariales como la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales (Udeca). Además de Comercio General, se proyecta avanzar en los próximos meses con negociaciones para Turismo, Call Center y Acopio (Cerealeras), donde el desafío será similar: evitar que la inflación erosione los ingresos.
Cavalieri insistió en la necesidad de acuerdos complementarios sobre precios de productos esenciales y advirtió sobre un incremento de la desocupación si no se mantienen los niveles de consumo. “Para sostener la calidad de vida, los sueldos deben adecuarse al ritmo de los precios”, concluyó.

