El dólar estadounidense está en camino de cerrar su mejor semana en más de cuatro meses, impulsado por una combinación de sólidos datos económicos en Estados Unidos, una postura más restrictiva de la Reserva Federal y el aumento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Durante la semana, la moneda norteamericana ha avanzado más del 1%, marcando su mayor subida desde octubre y alcanzando niveles cercanos a máximos de un mes frente a una canasta de otras divisas.
El principal catalizador de este movimiento fue la publicación de cifras que evidencian la resistencia del mercado laboral, con solicitudes iniciales de desempleo por debajo de lo previsto. Esto refuerza la percepción de que la economía estadounidense se mantiene fuerte a pesar de las altas tasas de interés, lo que permite a la Reserva Federal continuar con una política monetaria restrictiva por más tiempo.
Las minutas del banco central también revelaron divisiones entre sus funcionarios respecto al momento de los recortes y la posibilidad de nuevas subidas si la inflación se mantiene elevada. Este enfoque más agresivo ha elevado el atractivo del dólar frente a otras monedas desarrolladas, especialmente el euro y la libra, que se dirigen hacia pérdidas semanales de aproximadamente 0.8% y 1.5%, respectivamente.
Además, el contexto geopolítico ha desempeñado un papel importante. Las advertencias de Washington a Irán sobre su programa nuclear han incrementado la aversión global al riesgo y reforzado la demanda de activos refugio, entre los cuales se encuentra el dólar. Los analistas sugieren que este tipo de tensiones suelen beneficiar a la divisa estadounidense en el corto plazo, ya que los inversores buscan liquidez y seguridad.
Por otra parte, la debilidad observada en otras economías ha contribuido al fortalecimiento del billete verde. En Europa, la incertidumbre sobre el liderazgo del Banco Central Europeo y datos industriales débiles han presionado al euro, mientras que en el Reino Unido han aumentado las expectativas de recortes de tasas por parte del Banco de Inglaterra.

