El dólar oficial comenzó el martes con una operación tranquila y sin grandes sobresaltos. La estabilidad observada desde fines del año pasado se ha consolidado, especialmente tras la implementación del esquema de bandas cambiarias en enero. En este sentido, se habla en el ámbito financiero de una ‘pax cambiaria’ que, por ahora, se mantiene firme.
Actualmente, el dólar mayorista se sitúa alrededor de $1.407, lo que representa una disminución de $13 respecto al cierre del lunes, tras haber caído un 1,1% el mismo día. Este valor es el más bajo desde el 19 de noviembre, lo que refuerza la percepción de calma en el mercado oficial. La brecha con el techo de la banda cambiaria, que se encuentra en $1.580,27, se ha ampliado al 12,31%, el mayor margen desde agosto del año pasado, cuando el mercado mostraba cautela en el contexto electoral.
En el segmento minorista, el dólar del Banco Nación se ofrece a $1.440, mientras que el dólar blue se comercializa a $1.430 en las cuevas de la city porteña, un valor muy cercano al oficial. Por otro lado, el dólar cripto se encuentra algo más elevado, rondando los $1.471,50, según diversas plataformas.
La tendencia bajista también se hace notar en el mercado financiero. El dólar MEP ha cedido cerca del 0,3%, ubicándose en $1.433,79, mientras que el contado con liquidación ha tenido una caída más pronunciada del 3,4%, alcanzando los $1.430,04. En el ámbito de futuros, las primeras operaciones del día han reflejado ajustes a la baja, con contratos de largo plazo, como el de agosto, negociándose cerca de los $1.630.
Desde el Banco Central, la dinámica sigue siendo positiva, con el organismo comprando dólares nuevamente, extendiendo a 26 días consecutivos la racha de acumulación de reservas, con una adquisición de u$s176 millones. Hasta la fecha, en febrero, ya se ha acumulado un saldo a favor de u$s493 millones, a la espera de los resultados de la jornada del martes.
Sin embargo, la agenda de la semana es intensa y podría generar algunos altibajos en el mercado. Este martes, se publicará el índice de inflación de enero, un documento que llega rodeado de controversia tras la salida del titular del INDEC y la decisión oficial de no actualizar, por ahora, la metodología de medición. Este dato será crucial para las expectativas sobre las tasas de interés y el clima financiero.
Además, el miércoles, el Gobierno enfrenta vencimientos en pesos por casi $10 billones. A diferencia de licitaciones anteriores, el Tesoro cuenta con un mayor colchón de liquidez en su cuenta del Banco Central, lo que podría aliviar la presión sobre las tasas y favorecer la estabilidad cambiaria. A esto se añade el inicio del debate por la reforma laboral en el Congreso, cuya evolución será monitoreada de cerca por el mercado, ya que un clima conflictivo podría desencadenar episodios de mayor volatilidad. Por el momento, el dólar se muestra tranquilo, pero la semana promete nuevos retos que pondrán a prueba esta estabilidad.

