Bank of America sorprendió al recomendar a los inversores reducir su exposición al dólar y pasarse al carry trade en pesos, ante la expectativa de que el billete verde se mantenga cerca del piso de la banda de flotación (hoy en $1.000). El informe del banco estadounidense coincide con el renovado impulso a la “bicicleta financiera” después del acuerdo con el FMI, que estableció una banda móvil entre $1.000 y $1.400 y alivió las restricciones cambiarias.
Este giro se produce tras la gira de Luis Caputo por Washington, donde logró respaldo de organismos internacionales y grandes fondos de Wall Street. A principios de año, el Bank of America había pronosticado un dólar a $1.400 para fin de 2024, pero ahora considera que conviene “comprar pesos” para beneficiarse del diferencial de tasas y luego regresar al billete verde.
No obstante, la entidad advierte que el carry trade implica riesgos: un rebrote inflacionario, un aumento del déficit externo o una apreciación inesperada del dólar podrían otorgar pérdidas a los inversores que se mantengan en pesos. Además, cualquier intervención masiva del Banco Central o del Tesoro para comprar dólares podría debilitar al peso.
El informe también resalta un modesto superávit fiscal proyectado para 2025 (1,6% del PBI), un déficit externo controlable y la posibilidad de un crecimiento del 5% con una inflación cercana al 32%. Si se materializa una mayor demanda de pesos, el dólar podría ceder y permitir al Central reforzar sus reservas, hoy en US$39.000 millones brutos.
En síntesis, para Bank of America quien apueste al peso podría obtener ganancias, aunque siempre bajo la advertencia de los factores que podrían alterar el escenario.

