Las expectativas de inflación han experimentado un nuevo incremento, según el último informe del Banco Central que compila las proyecciones de economistas, consultoras y entidades financieras. De acuerdo con el reciente Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), se anticipa que la inflación mensual disminuirá, aunque se espera que baje del 2% por primera vez en mayo.
El informe se basa en los pronósticos de 46 especialistas, incluyendo consultoras, centros de estudio y bancos. Para el mes de febrero, se estima que la inflación alcanzará el 2,7%, una disminución respecto al 2,9% registrado en enero, aunque ligeramente superior a lo proyectado en el informe anterior.
En lo que respecta a la inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales para ofrecer una vista más clara de la dinámica de los precios, se estima que en febrero alcanzará un 2,5%, reflejando un ajuste al alza de 0,4 puntos porcentuales en comparación con la encuesta previa. A pesar de estas revisiones, la mayoría de los economistas prevé un descenso gradual de la inflación a lo largo del año, con proyecciones que sitúan la inflación acumulada para 2026 alrededor del 26,1%, considerablemente por debajo de los niveles registrados en años anteriores.
El informe del Banco Central también incluye nuevas estimaciones sobre el tipo de cambio mayorista, un referente clave para seguir la evolución del dólar oficial. Según las proyecciones, se espera que el dólar mayorista alcance los $1.429 en marzo, y se estima que cerrará 2026 cerca de $1.707. Esto representaría un aumento interanual de 17,9%, un crecimiento por debajo del previsto para la inflación, lo que indica una apreciación del peso en términos reales, ya que el dólar se incrementaría a un ritmo más lento que los precios.
Además, el REM ha señalado una leve reducción en las expectativas cambiarias con respecto a informes anteriores, con una baja de $73 en la proyección para marzo y de $43 para fin de año.
En términos de actividad económica, se espera que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca un 0,8% en el cuarto trimestre de 2025 en comparación con el trimestre anterior. Para el inicio de 2026, se prevé una expansión del 1% en el primer trimestre y del 0,9% en el segundo. En el ámbito laboral, se anticipa que la tasa de desempleo se mantenga relativamente estable en torno al 6,7% tanto para finales de 2025 como para 2026.
Sobre el comercio exterior, las proyecciones sugieren que el país experimentará un saldo positivo, con exportaciones estimadas en US$92.737 millones y importaciones en US$80.204 millones, lo que generaría un superávit comercial cercano a los US$12.533 millones. A pesar de estas tendencias de descenso en las proyecciones, los economistas siguen monitoreando cuidadosamente factores como los precios regulados, el tipo de cambio y los salarios, elementos que tienen un impacto directo en la inflación. En este contexto, los analistas enfatizan que el reto en los próximos meses será mantener la desaceleración sin que surjan nuevos factores que ejerzan presión sobre los precios, en un escenario que comienza a mostrar señales de recuperación económica.

