La Coca-Cola Company ha presentado sus resultados correspondientes al cuarto trimestre y al año completo 2025, revelando un panorama financiero mixto que sorprendió a los inversores y provocó una caída en el valor de sus acciones. Aunque la compañía, reconocida mundialmente por sus refrescos y bebidas, reportó un aumento en sus ingresos y ganancias por acción, no logró cumplir con las expectativas de ingresos establecidas por los analistas para el trimestre.
Entre octubre y diciembre, la firma registró ingresos netos de aproximadamente 11.800 millones de dólares, lo cual representa un incremento del 2%. Este aumento fue impulsado por un crecimiento en ingresos orgánicos del 5%, excluyendo efectos de cambio y otros factores. Sin embargo, esta cifra no alcanzó las estimaciones de consenso, que rondaban los 12.050 millones de dólares, lo que generó una reacción negativa en el mercado.
En términos de volumen, Coca-Cola logró un crecimiento del 1% en la cantidad de unidades vendidas a nivel global durante el trimestre, gracias a incrementos en mercados como Estados Unidos, Brasil y Japón, junto con un notable aumento del 13% en el volumen de Coca-Cola Zero Sugar. Sin embargo, otros segmentos, como jugos, bebidas lácteas y alternativas a base de plantas, vieron caer sus ventas, reflejando la diversidad en la demanda de los consumidores.
En cuanto a la rentabilidad, la compañía reportó un beneficio ajustado por acción (EPS) de 0,58 dólares, superando ligeramente las expectativas de los analistas. Anualmente, las ganancias por acción también mostraron un crecimiento significativo, apoyadas por una gestión eficiente de costos y una estrategia de precios que mantuvo los márgenes a pesar de la presión inflacionaria. Sin embargo, los márgenes operativos del trimestre fueron menores que en el año anterior, en parte debido a cargos no recurrentes, efectos de moneda y mayores costos en ciertos mercados. Además, se registró un cargo no monetario asociado al deterioro de la marca BODYARMOR, que impactó los resultados comparables.
Coca-Cola también proporcionó una guía para 2026, anticipando un crecimiento en sus ingresos orgánicos de entre 4% y 5%, y un aumento en las ganancias por acción comparable (non-GAAP) de entre 7% y 8% en relación con 2025. Muchos analistas consideraron esta proyección de crecimiento moderada como prudente, dada la situación económica desafiante y el cambio en los hábitos de consumo de los consumidores.
En respuesta a estos resultados, las acciones de Coca-Cola cayeron aproximadamente un 4% en las operaciones previas a la apertura, evidenciando que, a pesar de ser una compañía rentable y estable, la debilidad en los ingresos y una guía cautelosa generaron preocupación entre los inversionistas.

