El ministro de Hacienda de Brasil, Fernando Haddad, viajará esta semana a Silicon Valley para presentar un ambicioso esquema de incentivos destinado a captar inversiones en centros de datos. Durante un desayuno con ejecutivos de las principales empresas tecnológicas el 6 de mayo en Palo Alto, Haddad promoverá la fortaleza de la matriz energética brasileña —con más de un 80% de generación limpia entre fuentes hidroeléctricas, solares y eólicas— como pilar de esta estrategia.
La propuesta prevé la exención de impuestos federales sobre el gasto de capital destinado a tecnología en centros de datos, incluyendo PIS, Cofins, IPI y derechos de importación. Quedan fuera de los beneficios fiscales los costos vinculados a la construcción de edificaciones, lo que, según el Ministerio de Finanzas, mantendría un impacto neutral o incluso positivo en las cuentas públicas.
El plan podría atraer hasta 352.000 millones de dólares en la próxima década, impulsando sectores como la construcción, las telecomunicaciones y los servicios relacionados con la inteligencia artificial. Empresas como ByteDance, matriz de TikTok, figuran entre las potenciales beneficiarias.
Para hacerse permanente, la iniciativa requiere la aprobación del Congreso y adelantaría los incentivos de una reforma fiscal aprobada en 2023, cuyos beneficios empezaban a regir en 2033. Además, los proyectos deberán cumplir requisitos de sostenibilidad: operar exclusivamente con energía renovable, destinar parte de su capacidad al mercado interno y contribuir a un fondo para el desarrollo del ecosistema de inteligencia artificial en Brasil.

