Durante el fin de semana largo de Semana Santa se movilizaron por el país 2,7 millones de personas, que entre pasajes, alojamiento, comidas y actividades de ocio generaron un impacto de más de 733.000 millones de pesos. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), este volumen representa una caída del 16% en la cantidad de viajeros con respecto a 2023, atribuida principalmente a que este año el feriado duró cuatro días frente a los seis días del año pasado, cuando coincidió con el Día de los Caídos en Malvinas.
Aun así, quienes viajaron elevaron su nivel de gasto: en promedio desembolsaron 87.590 pesos diarios y permanecieron unas tres noches, lo que arroja un gasto total por turista de 271.529 pesos. En términos reales (descontando la inflación), el desembolso por persona creció un 14,9% en comparación con la Semana Santa anterior, aunque la estadía promedio se redujo un 9%.
El costo varió notablemente según la región. Tierra del Fuego registró el valor diario más alto, con 320.000 pesos por persona. En el extremo opuesto, Tucumán y Mendoza mostraron los promedios más bajos, con 72.000 y 75.000 pesos diarios respectivamente. Los destinos ofrecieron una combinación de procesiones religiosas, festivales, ferias de comida regional y eventos deportivos.
Además del movimiento en rutas y micros, Aerolíneas Argentinas transportó a más de 210.000 pasajeros en esos cuatro días, lo cual ratifica el interés de los argentinos por viajar incluso en un contexto económico desafiante. El balance de CAME destaca que, aunque bajó la cantidad de viajeros, el impulso del consumo turístico sigue vigente.

